viernes, 19 de junio de 2026

Mientras el mundo enfrenta un momento crítico en materia de derechos de las personas LGBTIQ+, Venezuela podría estar dando un guiño en este tema

 



(Azul Positivo) En el ámbito global se está observando un importante retroceso en lo referente al avance en derechos de poblaciones clave, lo que incluye de forma muy preocupante a las mujeres, por el simple hecho de serlo, a los migrantes y personas con necesidad de proyección internacional, aunque se han observado particulares discursos, políticas y retrocesos en lo referente a los derechos de las personas LGBTIQ+.

Definitivamente, la proliferación de gobiernos denominados de derecha extremistas, ha marcado una línea muy fina, por no decir que opaca o inexistente, entre el Estado, que en la mayoría de los países democráticos y modernos debe considerarse laico y apartado de los mandatos religiosos, con los liderazgos de las iglesias, las cuales históricamente han buscado vulnerar y eliminar los derechos de esta parte de la población.

Los retrocesos se ven en presiones gubernamentales, en prohibiciones de marchas como expresiones legítimas de libertad de asociación, en restricciones o eliminación de financiamientos y ¿Por qué no decirlo? En el psicoterror implantado en productos, marcas y empresas para teñir poco a poco el arcoíris de escala de grises.

Las estrategias han sido las mismas que desde hace décadas; vincular a las personas LGBTIQ+ con actos de pedofilia o pederastia, hablar de una supuesta “agenda” para la destrucción de la familia tradicional (sea lo que eso sea en el contexto actual en el que una familia puede estar constituida de múltiples formas y seguir siendo familia) y el habitual discurso de condenación, de miedo a una deidad castigadora y el lobby desde los altos puestos políticos para lograr que se consoliden políticas discriminatorias, retrocesos de derechos y penas por el simple hecho de tener una orientación sexual, una identidad o una expresión de género.

Hay países cuyas legislaciones se han endurecido para las personas LGBTIQ+, haciendo que el sólo derecho a amar sea un delito, con penas de prisión, de castigos físicos y, en algunos casos, con la pena capital. En países como Venezuela, no existen legislaciones puntuales para la criminalización de la homosexualidad, la transexualidad o la libre expresión de su sexualidad, no obstante, existe una política de opacidad en el tema que deja al criterio de funcionarios policiales las actuaciones ilegales y degradantes hacia las personas LGBTIQ+. Dos casos muy sonados fueron los allanamientos ilegales y humillantes en dos locales para el entretenimiento y relajación (saunas) en las ciudades de Valencia y Barquisimeto, en las que los funcionarios policiales actuaron contra la ley, propinaron tratos degradantes y humillantes y sometieron al escarnio público a quienes disfrutaban de un espacio entre adultos, de forma consensuada y con toda la permisología, apelando al “delito de homosexualidad”.

Afortunadamente, y gracias a las acciones visibles, firmes y apegadas a la Ley, se está avanzando en judicialización de los funcionarios policiales involucrados en estos actos ilegales y degradantes. Resulta preocupante cómo fue el trato de muchos medios de comunicación y plataformas digitales, en las que, en el caso del sauna de Valencia, de publicaron fotografías, no sólo de las personas que fueron detenidas arbitrariamente por la fuerza policial, sino que compartieron fotografías de los documentos de identidad y expusieron como “elementos incautados” teléfonos celulares personales, condones y llaves de vehículos también particulares. En el caso de Barquisimeto llegaron a otro nivel los uniformados, llevando adelante procesos de extorsión con los 33 involucrados, teniendo estos que pagar sumas (en efectivo, transferencias o con pertenencias como teléfonos y laptops) que superaron los 500, 700 o hasta más de 3000 dólares, según el análisis que los funcionarios policiales hicieran de cada sujeto. Esta actuación se dio en un marco de total indefensión y bajo la premisa que las personas no se defenderían, aunque la realidad fue distinta.

La actual realidad venezolana, basados en los discursos de los bandos políticos con mayor influencia en el país, sugieren que podrían venir cambios positivos e importantes para el grupo poblacional LGBTIQ+, el cual puede representar más del 20% de la población, en los próximos años. Por un lado, la líder de la oposición democrática venezolana, María Corina Machado, ha sido consultada sobre el tema y ha manifestado que está a favor del avance en derechos de las personas de la comunidad LGBTIQ+, incluyendo el matrimonio civil igualitario como una protección legal y una justicia social, mas no como una acción relacionada con las instituciones religiosas. Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha hecho un llamado a los diferentes poderes del país a avanzar en materia de legislación, reconocimiento y justicia hacia este grupo históricamente marginado de las leyes y la protección. Es por esta razón que el Ministerio Público se activó con el caso del allanamiento del sauna en Barquisimeto, privando de libertad a funcionarios que actuaron al margen de la Ley y que la Defensoría del Pueblo ha iniciado procesos de consultas con activistas y expertos de la población LGBTIQ+ venezolana para avanzar en procesos que han estado engavetados gracias a los intereses de los grupos religiosos extremistas con influencia en los poderes públicos venezolanos.

¿Es que acaso reconocer los derechos de un grupo de la sociedad quita o limita en derechos a otros grupos? Definitivamente no. Y este es un punto que debe masificarse y ser del entendimiento público. Cuando personas a quienes no se les ha permitido formalizar la unión civil, garantizar patrimonios conjuntos, tener derecho a la defensa bajo la protección de leyes inclusivas y tener garantizado el derecho a un trato digno, se está haciendo justicia histórica y no se atropellan los derechos de ningún otro grupo de la sociedad.

Paradójicamente, mientras varios países de la región latinoamericana están enfrentando grandes luchas, incluso retrocesos en legislaciones ya avanzadas, en Venezuela, país que se ubica entre los últimos lugares en este tema particular, está haciendo un guiño en la reivindicación de derechos históricamente robados.

jueves, 18 de junio de 2026

Maracaibo se prepara para la Marcha del Orgullo 2026 con amplia participación de la sociedad civil



 La tarde de este 18 de junio se hizo la presentación oficial ante los medios de comunicación y creadores de contenido  los detalles de la Marcha del Orgullo LGBTIQ + del estado Zulia, a realizarse el sábado 27 de junio en la ciudad de Maracaibo.

Los voceros de las diferentes organizaciones de la sociedad civil que forman parte del comité organizador anunciaron que el punto de encuentro será la entrada Norte de la Vereda del Lago (la más cercana a Polimaracaibo y el parque acuático) el 27 de junio desde las 4 de la tarde. La ruta es en dirección al centro de la ciudad por la avenida 2 "El Milagro", cruzando en la avenida Padilla y llegando hasta el Parque Urdaneta, donde estarán dispuestos, además de una tarima para presentaciones artísticas, stands de las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Azul Positivo, puntos de hidratacion, de información y espacios para la interacción y expresiones de arte corporales.

Las recomendaciones dadas por el Comité Organizador fueron, la utilización de bloqueador solar, llevar hidratación para la caminata, respetar las indicaciones de los guías y voluntarios así como la puntualidad para disfrutar a plenitud todos los propósitos previstos para esta cita cívica y reivindicadora de derechos.




#lgbtiq

#Maracaibo

#Pride

#AzulPositivo 

viernes, 27 de febrero de 2026

PAHNAL llega al estado Falcón con el propósito de fortalecer las capacidades locales y Azul Positivo asume el liderazgo

 


La Plataforma de Acción Humanitaria de Venezuela (PAHNAL) es una coalición independiente, autónoma y abierta, conformada por organizaciones y redes de la sociedad civil con trabajo en la acción humanitaria dentro del país. Hasta la fecha, cerca de 50 organizaciones hacen vida activa en esta red, siendo Azul Positivo la punto focal o representante para el estado Falcón.

Dentro de la estructura de PAHNAL, hay organizaciones que trabajan en los 24 estados de Venezuela, mostrando una solidez ejemplar, no sólo dentro del país, sino que ha servido de referencia para otros países como Colombia y Ecuador.

En 2025, Azul Positivo asumió la responsabilidad de reunir a las organizaciones humanitarias cuyo mandato resida en Venezuela, dentro del estado noroccidental de Falcón, asumiendo un gran reto pues, esta entidad federal es poco considerada por la estructura humanitaria y tiene un perfil de vulnerabilidad alto, principalmente en los municipios más rurales.

El estado Falcón es diverso, tanto en geografía como en actividades socioeconómicas y dinámicas de vida pues, además de su conocida capital, la ciudad de Coro, tiene serranía, zonas desérticas (los médanos), zonas costeras, una importante península para Venezuela, donde se ubican dos de las más grandes refinerías de petróleo de este país, zonas agropecuarias y zonas de importante interés turístico nacional. Del mismo modo, su cercanía con las islas Aruba, Curazao y Bonaire (denominadas el ABC del Caribe), imprime características particulares, como la movilidad humana a través del mar y todos los riesgos que esto implica cuando se hace de manera informal o clandestina.



Azul Positivo tiene su origen en el estado Zulia, no obstante, su crecimiento natural y orgánico le ha permitido trabajar desde 2022 en el vecino estado de Falcón, teniendo una sede en la ciudad de Coro, e integrándose, no sólo a la respuesta en esta entidad con las estructuras previstas de la arquitectura humanitaria como Foro Local de Coordinación, clústeres, entre otros, sino manteniendo una asertiva y estratégica relación con las instituciones del Estado, principalmente en las áreas de Protección (entendiéndose protección general, protección a la niñez y protección de la violencia basada en género), así como de forma complementaria en Medios de Vida, a través de actividades generadoras de ingresos y que permiten contribuir a promover la adecuada nutrición dentro de un contexto tan complejo como lo es el estado Falcón.

La meta es mapear, identificar las organizaciones que hacen trabajo local en el estado Falcón o que forman parte de organizaciones nacionales con presencia en la zona, activar un equipo de trabajo coordinado, favoreciendo la complementariedad, aportando conocimientos con buenas prácticas de implementación y evitando la duplicidad de esfuerzos.



Para Azul Positivo, es un gran honor y a la vez una responsabilidad asumir el liderazgo en el PAHNAL regional de Falcón, aunque dentro de los objetivos primordiales de su gestión estará el fortalecimiento de capacidades de organizaciones locales y el traspaso de esta responsabilidad en el momento que se requiera. Tras poco más de siete años de respuesta humanitaria en Venezuela, se debe focalizar la localización y el apropiamiento de capacidades, las cuales muchas veces son subestimadas por su carácter local, pero juegan un papel fundamental en el empoderamiento comunitario necesario en contexto país actual.






jueves, 5 de febrero de 2026

La plataforma PAHNAL se fortalece con la participación de organizaciones locales y regionales de Venezuela

 

La Plataforma de Acción Humanitaria PAHNAL es una coalición independiente, autónoma y abierta, conformada por organizaciones y redes de la sociedad civil venezolana que trabajan en la acción humanitaria del país, fundamentada en los principios de humanidad, imparcialidad, independencia y neutralidad.

Desde 2025, Azul Positivo se sumó a esta coalición que busca servir como espacio de articulación y vocera de las organizaciones humanitarias en las instancias de incidencia y representación. En el caso de Azul Positivo, tiene la responsabilidad de representar a las organizaciones de la sociedad civil con trabajo en el estado Falcón, al Occidente del país, y participar bajo el liderazgo de Rehabilitarte en el PAHNAL del estado Zulia, en ambos casos, favoreciendo la localización en la implementación de la respuesta humanitaria.

Para finales de enero, se llevaron a efecto una serie de reuniones entre la directiva de PAHNAL, los puntos focales regionales y miembros activos de esta plataforma en la ciudad de Caracas, donde se definieron las nuevas estrategias que verán luz en los próximos meses y años, brindando una respuesta organizada, originada desde la sociedad civil y demostrando servir de modelo para otros países del continente.

Johan León Reyes, director general de Azul Positivo y representante de Azul Positivo en estas reuniones afirmó que estos espacios de encuentros son “hoy más que nunca, necesarios para el trabajo en sinergia, para servir de apoyo a las personas más necesidades y para dejar en Venezuela las capacidades instaladas para el momento que no haya presencia de agencias y organizaciones internacionales”.


Mientras el mundo enfrenta un momento crítico en materia de derechos de las personas LGBTIQ+, Venezuela podría estar dando un guiño en este tema

  (Azul Positivo) En el ámbito global se está observando un importante retroceso en lo referente al avance en derechos de poblaciones clave...