jueves, 20 de noviembre de 2008

Prevención de VIH en poblaciones afrodescendientes del Zulia


Por: Johan León
En octubre de 2006 Acción Zuliana por la Vida inició un trabajo de exploración en las poblaciones afrodescendientes del Sur del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia, con el propósito de iniciar una campaña de prevención de VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en esa zona del occidente venezolano. Los estudios preliminares arrojaron unas características particulares que tendrían que ser tomadas en cuenta para lograr un impacto más efectivo en el municipio Sucre.
Si bien estas poblaciones no tienen barreras significativas en lo referente a la lengua, por ejemplo (como sucede en algunas poblaciones indígenas), hay otros factores socioculturales que le imprimen matices particulares. El municipio Sucre del Zulia es conocido por sus hermosas playas, muy cercanas por cierto a la cordillera de Los Andes, lo que lo convierte en un destino turístico ideal para los viajeros de las zonas frías de Trujillo, Mérida y Táchira, así como provenientes de la capital zuliana, Maracaibo.
Algunos estudiosos conocedores de la zona han mostrado con preocupación el avance de lo que podría llamarse “turismo sexual”, el cual consiste en que el destino sea visitado más por el atractivo físico de los pobladores (y los favores de tipo sexual que se puedan conseguir ahí) que el natural o cultural del pueblo. Es así como vemos que viajeros de varias ciudades cercanas a Bobures, por ejemplo, visitan esa población con el propósito de solicitar “favores sexuales” a los y las jóvenes de rasgos afrodescendientes, trabajo que es remunerado con dinero.
Este tipo de actividad no es abiertamente reconocida pero se da de forma clandestina en los principales balnearios del municipio. De esta realidad se desprende que cada vez más personas de esos pequeños poblados costeros queden infectados por alguna ITS, como el VIH, luego del contacto sexual con personas provenientes de las ciudades.
Al hacer los recorridos por varios barrios y poblados de Sucre, nos encontramos que casi un 50% de los pobladores de las zonas rurales desconocen por completo qué es el VIH, sus consecuencias y como resultado de eso nunca habían tenido en sus manos un preservativo (condón), por lo que estaban expuestos a muchos riesgos. De esta forma vamos atando cabos y descubriendo la importancia de abordar poblaciones específicas con niveles de vulnerabilidad como éstas.
El mayor auge en lo referente al turismo sexual se da en asuetos como Carnaval, Semana Santa, el mes de agosto y durante las festividades locales en honor a San Benito a finales de diciembre y principios de enero. Esa ocasión es en especial atractiva para los turistas, gracias al despliegue de grupos de chimbángueles (música tradicional traída a Venezuela por los esclavos africanos y que permanece muy arraigada en las poblaciones afrodescendientes) durante los cuales los pobladores muestran sus dotes en el baile y movimiento de caderas. Las fiestas de chimbángueles tienen un propósito cultural y religioso pero han sido tomadas por muchos turistas como la ocasión propicia para el turismo sexual.
En otro orden de ideas, se pudo observar que nunca se había hecho en ese municipio una campaña masiva de prevención de VIH, menos aún una campaña con la que los pobladores pudieran sentirse relacionados. Muchas personas en esas localidades creen que el VIH y otras ITS son problemas exclusivos de las grandes ciudades y aseguran que nadie, o muy pocas personas en su pueblo viven con VIH, así las estadísticas y los limitadísimos estudios epidemiológicos demuestren lo contrario.
En los contactos que hemos tenido en instituciones educativas de esa zona del Sur del Lago de Maracaibo apreciamos como una constante los casos de niñas, niños y adolescentes que se inician tempranamente en su sexualidad, trayendo como consecuencia embarazos y, posiblemente, aunque es difícil determinarlo, infecciones de transmisión sexual.
Fuentes del Hospital tipo I de Caja Seca aseguran que un alto porcentaje de la población de la zona nunca se ha practicado la prueba de anticuerpos para el VIH (Elisa), pues, no se han visto en la necesidad de hacerla por razones de estudios o laborales (circunstancias éstas ilegales pero que desafortunadamente aún se practican), muy por el contrario, un porcentaje importante de la población vive de la pesca y de la agricultura (principalmente caña de azúcar) en situaciones pobreza y de difícil acceso a la información.
Sostienen las mismas fuentes que los mayores porcentajes de personas diagnosticadas VIH reactivas pertenecen a los estratos de trabajadoras sexuales y homosexuales, destacando además que muchas personas emigran de sus poblaciones de origen hacia estados vecinos por evitar el costo social y la discriminación que implica ser conocido como una persona que vive con VIH (PVV).

¿Qué hemos hecho?
Gracias al apoyo y financiamiento del Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela, a través del Programa Nacional de Sida-ITS, Acción Zuliana por la Vida ha podido desplegar una hermosa, pero efectiva y contundente campaña para contrarrestar el avance del VIH en estas poblaciones. El principio fundamental es la capacitación y el empoderamiento ciudadano a través de charlas, talleres y sesiones pedagógicas, así como jornadas de visitas casa por casa y la instalación de mesas de prevención en puntos estratégicos de los pueblos.
En 2007 llevamos a efecto el taller: “Promotores de Salud Sexual y Prevención de VIH/Sida”, en 2008 se ha capacitado a más personas a través del taller “Respuesta Comunitaria ante el VIH/Sida”, el cual agrupa a líderes comunitarios, trabajadores del sector salud, del sector educación y participantes de la Misión Ribas, del gobierno Nacional. Estos talleres se lleva a las comunidades las principales herramientas para el trabajo en prevención, haciendo hincapié en asuntos como los Derechos Humanos, la discriminación y homofobia para reducir significativamente el nivel de rechazo (y consecuente aislamiento) de la sociedad hacia quienes viven con VIH o Sida.
Una herramienta muy efectiva ha sido la colaboración de emisoras de radio comunitarias de alcance local, así como la colaboración de una pequeña empresa de suscripción de televisión por cable, a través de la señal de “Dunamis TV”.
Al comenzar el proyecto en 2007, fue un trabajo titánico para iniciar la capacitación de personas que puedan ofrecer una respuesta local al tema de VIH/Sida; hoy, gracias a las múltiples actividades llevadas a efecto en ese municipio hay un grupo de voluntarios con sensibilidad social y con los conocimientos elementales para el trabajo comunitario en materia de prevención así como para brindar asesoría y consejería en este tema.
Un punto de honor de la campaña llevada a efecto por el Proyecto Azul ha sido el de involucrar a personas de esas comunidades en las promociones y productos impresos; de esa forma se consigue mayor vinculación y cercanía entre el mensaje que se quiere transmitir y los destinatarios. Los afiches, trípticos y folletos entregados durante la campaña de prevención de VIH ha mostrado rostros de los mismos sucrenses enviando mensajes de prevención; la experiencia nos ha dicho que esta estrategia es mucho más efectiva y directa que ilustrar con imágenes de personas completamente alejadas en el contexto geográfico, económico y étnico.
Queda mucho trabajo aún por desarrollar. Tenemos la satisfacción de saber que se están formando ciudadanos con la capacidad de ofrecer respuestas locales en materia de VIH, quienes por cierto se están involucrando con los centros ambulatorios y hospitalarios con el propósito de canalizar ayuda en los niveles de prevención y atención.
Las bases establecidas tras la capacitación de voluntarios de las comunidades principalmente de Bobures y Gibraltar nos llevarán a desarrollar un proyecto más a fondo en los diferentes poblados del municipio Sucre con el propósito de tener un alcance local más efectivo y contundente.
La participación de la red de ambulatorios dependientes del gobierno Nacional (Barrio Adentro) y de los dependientes del Sistema Regional de Salud (SRS) ha sido fundamental para los propósitos de nuestro proyecto pues nos han abierto las puertas tanto para charlas con los usuarios como para la distribución de información impresa y de condones masculinos y femeninos.Está previsto para diciembre de este año el cierre de la segunda fase de este proyecto en las poblaciones afrodescendientes del Sur del Lago de Maracaibo, sin embargo, nuestra organización se encuentra en el proceso de elaboración de propuestas y proyectos para dar continuidad a una labor que está dando frutos y que está poniendo en las manos de cada ciudadano la responsabilidad de trabajar por el bien colectivo.

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