miércoles, 15 de junio de 2011

Activistas se reúnen con Secretaría de Seguridad y Orden Público del Zulia tras las quejas de agresiones policiales


(Azul+) El artículo Ante los abusos policiales contra la población LGBT ¡Denuncia!” publicado en la edición 26 de larevista Azul+ fue el detonante para que Odalis Caldera, Secretaria de Seguridad y Orden Público del Estado Zulia quisiera conversar con los integrantes de Acción Zuliana por la Vida para conocer más en profundidad sobre los temas planteados.
Acompañada de representantes de la Consultoría Jurídica de esa Secretaría, sí como del Inspector Jefe de la Brigada Chiquinquirá, Freddy Aranda, quien fue invitado pues muchas quejas del colectivo LGBT reposan sobre ese cuerpo policial, la comisaria Caldera enfatizó que “Lo hemos dicho antes y lo mantenemos; aquí no se estigmatiza a ninguna persona”, según la encargada de la seguridad de los zulianos nunca ha visto ni escuchado ningún tipo de discriminación por orientación por orientación sexual o identidad de género, ni siquiera dentro de los cuerpos policiales, a pesar de que el contexto zuliano suele caracterizarse por machista: “Nosotros tenemos en todas las profesiones, en todos los ámbitos, personas que son homosexuales, ¿o ustedes creen que en la policía no hay?”.


En respuesta, los activistas de Acción Zuliana por la Vida, Raúl Alvarado, Johan León, Yordy Bermúdez y Leonardo Mavárez, así como el representante de FUVADIS, Luis Meneses, expusieron una serie de casos concretos y puntuales en los que se evidencia claramente los excesos policiales contra personas LGBT, Alvarado expresó que: “Nosotros como organización siempre recibimos personas que se acercan cuando se presentan este tipo de situaciones, y los instamos a la denuncia, porque nosotros no podemos denunciar por ellos, sin embargo utilizamos los medios divulgativos para plantear los casos”, por su parte Meneses, aclaró que la mayoría de las denuncias vienen de personas gays y transgénero, algunas de las cuales les hacen seguimiento tanto por la Defensoría del Pueblo como por el Ministerio Público.
Leonardo Mavárez, sexólogo y colaborador de AZUL, puso a la orden de las autoridades una serie de historias de vida e investigaciones cualitativas hechas en la ciudad en las que se evidencia los malos tratos recibidos, principalmente por as trabajadoras del sexo comercial trans.
Los activistas tanto de AZUL como de FUVADIS coincidieron en la disposición de trabajar en conjunto con los cuerpos de seguridad para reducir la incidencia de estos casos: “Cuando recibimos esta invitación nos pareció excelente porque estamos dispuestos a trabajar en cualquier campaña, incluso de sensibilización interna en cuanto al trato al colectivo LGBT”, afirmó Raúl Alvarado, lo que completó Meneses diciendo que “La idea es reeducar y trabajar en la materia de Derechos Humanos, tolerancia y respeto, porque somos igualmente ciudadanos, independientemente de nuestra orientación sexual”.

Una plaza religiosa
En lo referente al punto específico de la plaza de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, Odalis Caldera sacó a relucir una ordenanza municipal de 1995, en la que se expresa que ese espacio público es para el uso exclusivo de actividades religiosas, litúrgicas y culturales y “y aquellas de carácter cultural que sean compatibles y a fines con la función principal de la plaza”, según reza el documento, por lo cual es enfática al expresar “No permitiré” que ninguna pareja, sea heterosexual u homosexual tenga demostraciones de afecto en ese espacio.
Ante este punto, los activistas iniciarán una serie de gestiones que serán anunciadas oportunamente, pues esa ordenanza quedaría anulada por principios fundamentales de la Carta Magna de Venezuela.
Caldera se refirió a la Brigada Chiquinquirá como “una policía emblemática”, y comentó que han venido de varias partes del país y hasta de México a estudiarla para hacer propuestas similares. Freddy Aranda, quien está a cargo de ese cuerpo policial que depende de la Policía del Estado Zulia, comentó una serie de incidentes presentados con personas LGBT que alteran el orden de esos espacios en el centro de la ciudad. Comentó que, si bien es respetuoso de la diversidad sexual, hay ciertas conductas que requieren llamados de atención y de tornarse violentas, la contención física.
Los activistas destacaron que si bien defienden el libre desenvolvimiento de la personalidad y al tránsito por esos espacios públicos no pueden avalar ninguna manifestación que altere el orden público.
Aranda se mostró abierto y dispuesto a solventar los inconvenientes que se han venido presentando y se puso a la orden tanto para capacitar a su personal en materia de sexo diversidad como para atender quejas y denuncias, pues le interesa mantener una brigada que cumpla sus funciones y esté depurada.
La comisaria Odalis Caldera destacó que existen circunstancias y eventos que pueden escaparse de los jefes de las policías y en esos casos puede la ciudadanía, así como las organizaciones de la sociedad civil, apoyar e informar: “Si han ocurrido abusos por parte de los oficiales, ustedes tienen que manifestarlo porque no lo vamos a permitir”
Comentó, refiriéndose además que es importante denunciar al funcionario que esté incurriendo en delitos como el matraqueo “Al inspector le conviene sacarlo, a mí me conviene, a usted también; al Gobernador le conviene sacar a quien esté incurriendo en ese delito –enfatizó- que es sancionado”.
En aras de un trabajo conjunto y mancomunado, Johan León propuso la realización de un taller para los oficiales en materia de Diversidad Sexual, con lo que todos los presentes estuvieron de acuerdo y la comisaria Caldera se comprometió a buscar el espacio idóneo, destacando además que “de nuestra parte existe el compromiso, y en la próxima reunión que tengamos donde estén los jefes de las policías a nivel de todo el estado por supuesto que se tocará el punto”.

1 comentario:

  1. Habría que revisar la constitucionalidad de la ordenanza municipal mencionada. Recordemos que en 1995, cuando ésta fue promulgada, aún estaba vigente la Constitución del 61 y hay algunos cambios en ese sentido con respecto a la constitución actual.

    Por ejemplo, el artículo 20 dice lo siguiente: "Toda persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad, sin más limitaciones que las que derivan del derecho de las demás y del orden público y social."

    En este caso, la "limitación" es de tipo religioso y al respecto la misma constitución en su artículo 59 dice lo siguiente:

    "Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas para eludir el cumplimiento de la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus derechos."

    El estado no debe favorecer a una religión, marginando a otras, imponiendo una determinada moral en un espacio público que debería ser para el uso de todas y todos sin discriminación.

    ResponderBorrar

Comente esta nota acá:

¿Qué piensan las personas sobre el COVID-19 en Venezuela?

¿Qué piensan las personas sobre el COVID-19 en Venezuela? Esta pregunta tiene mucha relevancia en estos tiempos de pandemia, luego que se de...