jueves, 17 de diciembre de 2009

Derechos Humanos LGBTI en Venezuela al cierre de 2009





Johan León, director general de Acción Zuliana por la Vida, al término de 2009, hace un breve análisis y un conjunto de reflexiones sobre la situación de los Derechos Humanos en el colectivo LGBTI de Venezuela.

Mientras en varios países de Latinoamérica se observan discusiones y avances en materia de Derechos Humanos y equidad en lo referente a diversidad sexual, Venezuela cierra el 2009 con un panorama gris y sombrío. La polarización política reinante en este país sudamericano ha llevado incluso a realizar apreciaciones contrapuestas que dividen el colectivo Lésbico, Gay, Bisexual, Trans e Intersexual (LGBTI), lo cual perjudica aún más la lucha por la consecución de estos derechos.
Por un lado están quienes predican el cambiante verbo oficialista y se amoldan a las líneas políticas del partido de gobierno; algunos de estos activistas han llegado a afirmar, por ejemplo, que la multitudinaria marcha del orgullo realizada en julio fue “gracias a la revolución”, y no gracias a miles de voluntades que decidieron dar la cara por las calles de Caracas en un gesto de visibilidad y reclamo históricos, estos líderes afirman que en Venezuela hay plenitud de derechos hacia el colectivo sexo-diverso y para la población en general. Por otra parte están quienes disienten de la visión gubernamental y ven vez tras vez sus reclamos frustrados en las diferentes instancias del Estado. Algunos han llegado a afirmar que Venezuela se sitúa en el último lugar en lo referente a consecución de avances y garantías hacia el colectivo LGBTI en Latinoamérica, pues el tema ni siquiera se discute en la agenda legislativa y cada vez son más constantes los atropellos por parte de los funcionarios civiles y policiales en todo el territorio nacional.
La única iniciativa que surgió y causó mucha expectativa fue el Proyecto de Ley de Igualdad y Equidad de Género. Al conocerse que una parlamentaria de la Asamblea Nacional propuso incluir un artículo que reconocería las uniones de convivencia entre personas del mismo sexo se inició toda una movilización de gran parte de los activistas con trabajo en el colectivo LGBTI con el propósito de generar análisis, discusiones y propuestas tendientes a cristalizar un avance sin precedentes en la historia de los derechos humanos en nuestro país, sin embargo, en el camino, y de forma extraoficial, algunos diputados del máximo espacio de discusión legislativa de Venezuela dejaron ver su negativa a toda disposición que se refiriera a orientación sexual o identidad de género, afirmando que no es “el momento político ni electoral” para hacerlo; es así como se frustró esta iniciativa y el texto legal sólo terminó refiriéndose a la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.
Durante 2009, el colectivo LGBTI se vio más de diez veces estremecido con los asesinatos de trabajadoras del sexo comercial trans, principalmente en las ciudades de Caracas y Maracaibo; esta situación generó respuestas en dichas capitales por parte de la comunidad organizada y los atropellos oficiales no se hicieron esperar. En la capital del Zulia se intentó frustrar una manifestación de calle, pacífica, sin armas y apegada a la ley, por parte de la Intendencia de Maracaibo y otros organismos municipales, sin embargo, pese a las amenazas de intervención de los cuerpos policiales, con el apoyo de la Defensoría del Pueblo y la movilización ciudadana se hizo posible la manifestación. En menos de un mes posterior a esta actividad de concientización otro crimen de la misma naturaleza se suscitaría en las calles de Maracaibo. En Caracas, un grupo de activistas fue atropellado y hasta robado por oficiales de Policaracas dentro del operativo “Caracas Segura” el 9 de octubre del presente año, mientras desarrollaban su trabajo de calle con personas en situación de vulnerabilidad. La asociación civil Venezuela Diversa alzó la voz de protesta a través de los diferentes medios de comunicación y organizaciones de Derechos Humanos tanto nacionales como internacionales manifestaron su apoyo.
Los episodios más frecuentes en relación con violación de derechos son protagonizados por quienes ejercen la fuerza pública; con mucha frecuencia se observan casos de abuso de autoridad, acosos, detenciones arbitrarias, vejaciones, violaciones y extorsiones por parte de efectivos de diferentes cuerpos de seguridad del estado, principalmente policías. Las víctimas, por temor a represalias y por desconfianza en el sistema prefieren no denunciar, pues muchas veces son amenazadas con someterlas al escarnio público y hasta con agresiones físicas. Esta realidad se presenta indistintamente en pueblos y ciudades de la geografía nacional, según consta en las declaraciones verbales e informales de las diferentes organizaciones con servicios en Derechos Humanos del colectivo LGBTI.
Otro caso que llamó la atención en el año que está por culminar y que generó mucha controversia a partir de su difusión en internet fue el del profesor Pedro Alejandro Lava Socorro, este docente de la Universidad Santa María de la capital venezolana, fue grabado mientras manifestaba en su clase expresiones de odio contra los homosexuales y lesbianas, catalogando a estas personas como “aberradas”, “pervertidas” y “desviadas”, apelando además a recursos históricos completamente falsos y sin bases sobre la apreciación que los romanos y griegos tenían de la homosexualidad. Inmediatamente se generó el repudio a las declaraciones de odio de Lava, se conformaron grupos en las redes sociales virtuales, se emitieron comunicados y la casa de estudios superiores, en vista de su prestigio y credibilidad, prescindió de los servicios de este incitador al odio.
Paralelo a todas estas realidades, y como un aspecto positivo, podría decirse que el movimiento activista del colectivo LGBTI venezolano se encuentra en una fase de introspección y desarrollo, pese al panorama político nacional. Han surgido nuevos espacios para la discusión de ideas como las Tertulias de Diversidad Sexual y se están utilizando espacios alternativos de difusión mediática, principalmente a través de medios on line (como Radio Reflejos de Venezuela), y publicaciones impresas como Azul+ y Versátil abordan temas de la sexo-diversidad, con limitaciones, pero con la convicción de ganar espacios para la discusión de ideas y el crecimiento de este segmento poblacional.
El 2010 trae consigo grandes retos y excelentes oportunidades de participación que permitirían incorporar a Venezuela dentro del concierto de naciones que persiguen avances en materia de Derechos Humanos, para que esto sea posible, se necesita la voluntad política, el compromiso ciudadano, la actuación colectiva e individual, la superación de la homofobia internalizada y la fortaleza para enfrentar los obstáculos del poder.

Johan Manuel León Reyes.
Director General
ACCIÓN ZULIANA POR LA VIDA

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